El Tiempo Encontrado. Diario veintiocho.

Publicado en: Entradas | 8

 

Martes 27 de febrero. Todo consiste en entender el Mientras Tanto. Solo los muy sensibles saben esperar. ¿Qué? Las cosas mas pequeñas. La ilusión de creer.

Un excesivo análisis de texto seria lo que Gadamer llama “el delirio de una ilustración absoluta”.   Es la omnipotencia del saber absoluto. La mesa la necesitan los actores para pequeñas cosas que les permitan empezar a trabajar. Para darle el poder al cuerpo. No a la palabra.

Enrique Vila-Matas. “El mundo es una mierda y, aun sabiéndolo, seguimos siempre como si nada pasara, es decir, sigamos teniendo hijos, seres que vienen a incrementar el número de monstruos que pueblan el planeta Tierra”

¿Alguien te preguntó a ti si querías nacer en ese mundo? Ni siquiera está claro que uno ha sido el deseo de dos personas. Sin embargo. Ahí estamos. Samuel Beckett no invento nada. Constató y escribió.

Miércoles 28 de febrero. El Auto Sacramental se representaba el día del Corpus. Era culto y popular. La política monárquica se tragó eso también. Despotismo Ilustrado. Es el inicio de la renuncia con pequeños momentos de rectificación. El teatro dejo de ser cultura y le sigue costando recuperarse.

No voy a dejar de establecer una confrontación intelectual. ¿Y qué es un intelectual?, un tipo que, aunque la realidad se oponga a lo que está pensando, no deja de pelear para posicionarse, para compartir algo de lo que piensa.

No tengo ningún éxito mediático. No existo. No me salva eso de mi propia estupidez, pero me tranquiliza que mi encuentro con la gente sea por abajo. Tratando de estar ahí.

Jueves 1 de marzo. Se lo que quiero hacer: dirijo y enseño para ver actuar bien a mis actores, para transmitir algo y emocionar a la gente, aunque sean muchos o pocos los que estén en el teatro. Creo en un tipo de actuación muy técnica y con máxima implicación. Trato de no mirar la taquilla. Acabo de leer una entrevista con un entrenador, Paco Jemez y dice más o menos lo mismo respecto al futbol. Por eso haré El Trinche en Argentina. Una manera de amar el futbol. Una manera de hacer Teatro.

Cuando inicio la lectura de un libro e intuyo que me va a interesar, me siento minúsculo. Temeroso de enamorarme de lo que leo. Un principiante que quiere gozar de las pequeñas caricias. Inocente con la ilusión de empezar algo nuevo. Quizás una nueva pasión.

Aldo Prico. Escucho su voz de canalla rosarino. Un hombre del arte que sabe de el arte. Yo lo escucho. Es la amistad en el arte.

Viernes 2 de marzo. Una vez más el tango.  La soledad traidora. Triste porque sí.  Yo busco no sé qué. ¿Garganta con arena?

Recortes Cero. El Foro. Nuria Suarez en casa. Defender la cultura haciendo cultura. ¿A que parece imposible?

José Luis Gómez. Unamuno. Una fusión inmensa. Fuerza y ternura.  La palabra como forma identitaria de acción. Un actor al cual nunca podrán expulsar de su tierra. El escenario. Meyerhold me ayuda. “La única manera de desnudarse es poniéndose una máscara” José Luis descubre la escena no la encubre. Enmascara la tonta naturalidad televisiva y le pone palabra y cuerpo de actor.

Sábado 3 de marzo. Si uno quiere implicarse en serio en el Arte, primero tiene que implicarse en serio en la vida.

La memoria de lo familiar, el mensaje sagrado de lo que se debe hacer, castiga con fuerza y deja fuera de combate a los creadores. ¿Como se atreven a usar la imaginación y el atrevimiento y no piensan en dar de comer a sus hijos?

Domingo 4 de marzo. Peer Gynt. Concluimos. Hay espectadores han visto la obra cuatro y cinco veces, otros no pueden dejar de consultar sus teléfonos móviles. No aguantan ni una vez. No entienden. Ni les interesa lo que entienden. Esta paradoja me alimenta. El amor no ofrece garantias de estabilidad. Es así.

Kant. “El gusto es la facultad de juzgar una representación mediante una satisfacción o un descontento, sin interés alguno”

 

 

 

 

8 Comentarios

  1. Maria Gainzarain
    | Responder

    A veces me dejo olvidada a mi perrilla atada frente a la tienda. Me vuelvo corriendo y al verme, la pobre, salta de contento..No me guatda rencor.Ese cuerpo que mantengo invisible durante tanto tiempo, me recibe alborozado cuando le regalo un silencio.

  2. MIgual Escutia
    | Responder

    Todavía soy capaz de ilusionarme, sentir deseo, no se por cuanto tiempo. Tal vez, todo sea una quimera.

  3. Isa Gomez Arcajo
    | Responder

    Yo estuve ahi. Alguna vez seremos los que estuvimos ese día y los que no. Inolvidable.

  4. Flavia Torres
    | Responder

    Genio… Maestro

  5. Jose Antonio
    | Responder

    Antes de que se me olvide, ayer soñe contigo Jorge…tambien estaba Danai…no me acuerdo casi nunca de los sueños…que cosas tiene la mente, ahi en un escenario enorme, en un teatro mas enorme todavia,ensayando nosotros arriba,habia mas gente, no se quienes mas, y tu desde el el patio de butacas gritabas energico, dabas un brinco y te subias al escenario a seguir provocando y empujando, como cuando te metes en algunas escenas de clase…que real y que fugaz todo…😊

  6. D.T.
    | Responder

    Ayer leí un artículo de Julio Llamazares que me llevó directamente a ti y a la escuela. Se titula El árbol. Habla, entre otras cosas, de dos amigos artistas, Samuel Beckett y Alberto Giacometti y de una noche de 1961, en París, antes de un estreno. Me gustaría reproducir parte de lo que se dice en el texto.
    “Estuvimos toda la noche experimentando con ese árbol de escayola, haciéndolo más grande, más pequeño, las ramas más finas. Nunca nos pareció suficiente, hasta que nos dijimos el uno al otro: Quizás”, recordaría años más tarde Alberto Giacometti evocando la construcción del árbol de escayola bajo el que los dos vagabundos de la obra de Samuel Beckett esperan a Godot, el personaje que nunca llega, seguramente porque no existe.

  7. Laura
    | Responder

    El problema es que cada vez que te leo, me agarran así como unas ganas increíbles de lanzarme al vacío de la escena.
    Por eso te dejé un ratito de lado…pero…
    ” si uno quiere implicarse en serio en el Arte, primero tiene que implicarse en serio en la vida”
    En esa estamos.
    Te abrazo Maestro

  8. Samara
    | Responder

    Mientras tanto…
    Y de dónde viene el “personaje”? Desde que latir nos posicionamos? Dónde nació?
    Que alegría para el alma comprender a donde te lleva aquello que está enterrado, y que la duda, no tenga nada o poco que decir.
    Y vino la soledad a sentarse, y me quedé mirando…por fin, me atreví!
    (Impliquémonos en serio en la vida y finjamos ser, lo que aún somos en algún lugar…)
    Gracias por todo, Jorge

Dejar un comentario