HAGAMOS TEATRO

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No hay que mentir. Hay que hacer teatro.
Es habitual que se acuse a los jugadores de futbol cuando exageran las consecuencias de una infracción cometida por un rival. Hacen teatro, les dicen. Fingen lo que no ocurre.
Eso no es actuar. Eso es ser un mentiroso en la vida, en el deporte y en el arte.
Los animales no mienten. Hacen. Un hombre que en un estadio de futbol insulta a un jugador de su equipo y dos minutos mas tarde lo enaltece porque ha conseguido un gol. ¿Qué es? ¿Un animal contradictorio o un oportunista social? Desarmado por la pasión del momento expresa en la contradicción su universo subjetivo. El amor a su equipo lo hace incoherente con la lógica de la vida y lo instala en otro universo lógico.
Mientras está con otros en un nuevo territorio de implicación y expresión, nace una nueva verdad que lo instala en una nueva espiritualidad. Compartiendo con otros se convierte en otro.
¿Es eso un actor? Un pasión compartida que acaba siendo una verdad. La construcción de algo que debe ser trasmitido a quien observa y escucha. ¿Pero hay alguien ahí, a quien comunicar una verdad?
Supongamos que un grupo de actores deciden trasmitirla y que los interlocutores existen. ¿Qué importancia le adjudicamos al espectador? Me voy a atrever a decirlo. El objetivo es que lo que hacemos pueda ser visto por la mayor cantidad de personas posible.
Alguna vez necesite creer que no aspiraba a tener muchos espectadores sino los mejores. Era lógico sentirlo asi mientras actuábamos algunos textos de Samuel Beckett. Ahora me doy cuenta que expresé mal mi deseo. Yo quería muchísimos de los mejores. Teatros repletos de aquellos que quieren ser los mejores espectadores y se arriesgan a poner su cuerpo y su espíritu al servicio de argumentos y conductas que intentan habitar el sin sentido becketiano. Quiero decir actores que actúan, para contar una historia difícil de contar y un público atrevido e inquieto respeta y comparte lo que en la escena ocurre.
Cuando alguien no sabe leer y escribir pensamos que eso sucede porque no ha tenido la opción de aprenderlo. A los espectadores no se les da la opción de crear, imaginar, identificarse y completar aquello que un gran actor actúa cuando asume un texto de un gran autor.
Nuestra sociedad no desea enseñarle. Por el contrario necesita un público muy ignorante petrificado delante de un televisor.
Si eres actor de teatro te la juegas. Pides ayuda y puede no venir nadie. Es lo que hay. Por eso es muy importante aprender a fracasar mientras que al mismo tiempo queremos convocar la mayor cantidad de espectadores posible.
¿Pero porque aprender a fracasar? Para combatir el posibilismo mediocre.
El fracaso nos da peso y coherencia. Nos ayuda a renunciar a lo que se debe hacer. Nos obliga a elegir lo que queremos hacer. Nos insta a dar la batalla para no perder la autoestima. Nos otorga una moral mientras evita que nos desmoralicemos.
No. No estoy escribiendo un panfleto de autoayuda. Estoy hablando de mi profesión. De un universo profesional alimentado por valores narcisistas con individuos tan triunfadores como enamorados de si mismos.
¿Por qué hay tantos jugadores de fútbol que juegan tan bien y sin embargo nos parecen tan idiotas? Porque es más fácil enseñar a golpear un balón que a pensar.
La pasión por aprender, por conocer, nos salva de la codicia y la mezquindad. En cambio la pasión por la ignorancia ayuda a estar muy enamorado de uno mismo.

28 Comentarios

  1. carmen
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    Tú sabes bien lo que me costaba jugar, porque tenía miedo a mentir. Algo me decía que el camino no era mentir, que no podía hacer como si me pasase algo si nada me pasaba. Siempre he tirado de verdad en las clases, en el escenario y con mis compañeros. Pero no es suficiente. Como tú dices es necesario, pero no suficiente. También para ser profesor, bombero, barrendero… hay que hacerlo de verdad (quiero desde aquí, aunque el nunca lo sabrá, dedicar este paréntesis al barrendero que trabaja en mi calle y alrededores , es un hombre pequeñito que lo hace de verdad, comprometido y con «contingencia»).
    Pero es necesario. Si lo haces de verdad resulta que llega un día Beckett y los compañeros y tú Jorge . Y ahí estamos compañeros.
    Para Viole, que Tejido Abierto-Tejido Beckett le gusta mucho.
    Vamos compañeros a por el campo de la cebada el domingo 20. Sin codicia ni mezquindad. Con verdad y a jugar…
    Que la vida no dura mucho.

  2. Mariel
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    Me gusta lo que escribes Jorge. Nunca me gustó mucho cuando te escuchaba decir lo que decías del público al que Beckett le aburría. Me parecía prepotente. No tengo duda de que un actor sin público no tiene sentido. Actuamos para compartir algo que nos apasiona y la existencia de un público que quiere soñar, emocionarse, aprender, reír, llorar es imprescindible. Nada que ver con el narcisismo ni el exhibicionismo, es algo más profundo, me gusta estar en el escenario, me gusta descubrirme a mí en cada personaje. El teatro me da más de lo que yo le puedo devolver. Si al público no le gusta no es culpa suya, eso no le convierte en un mal público y me alegro que exista un público al que no le guste todo lo que le pongan delante.
    Como Carmen creo que las cosas funcionan cuando cada uno asume su compromiso, responsabilidad personal y hace su tarea. Pero cada uno la suya.
    Sigo remando. Gracias

  3. Benjamín Cortes Lyon
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    Me ha encantado.También he aprendido a querer teatros llenos. Enfoco mi
    arte con el propósito de despertar conciencias. En dictaduras lo primero a censurar es el arte, porque despierta conciencia. Un publico de los mejores es muy bueno; lo es también aquel publico televisivo que al terminar una función no puedan revelar más que silencio, pensando y viendo lo que antes de entrar a la sala no estaba en sus registros… eso también me gusta.Es un engaño vivir pensando que el hombre que no se cuestiona vive mejor… Recordando a Anthony de Melo, cuestionarse, poner en crisis tus pensamientos, filosofías, estructuras de vida son la única manera de encontrar la libertad espiritual. Y el arte ayuda a sembrar eso… ahora les toca a los espectadores cosechar.

  4. Benjamín Cortes Lyon
    | Responder

    Ah sí, ya me olvidaba… un abrazo grande mi queridísimo Jorge. A ti a y todo Tejido Abierto que los llevo en mi y la experiencia que me han dado en BB.AA

  5. Pantxo
    | Responder

    A Carmen y Jorge: se esta tan agustito a vuestro lado. Gracias por esas palabras. PTx.

  6. Bárbara
    | Responder

    QUE TAL, LÓPEZ

    Un señor encuentra a un amigo y lo saluda, dándole la mano e
    inclinando un poco la cabeza.
    Así es como cree que lo saluda, pero el saludo ya está inventado y este
    buen señor no hace más que calzar en el saludo.
    Llueve. Un señor se refugia bajo una arcada. Casi nunca estos señores
    saben que acaban de resbalar por un tobogán prefabricado desde la primera lluvia y la primera arcada. Un húmedo tobogán de hojas, marchitas.
    Y los gestos del amor, ese dulce museo, esa galería de figuras de humo.
    Consuélese tu vanidad: la mano de Antonio buscó lo que busca tu mano, y
    ni aquélla ni la tuya buscaban nada que ya no hubiera sido encontrado desde la eternidad. Pero las cosas invisibles necesitan encarnarse, las ideas caen a la tierra como palomas muertas.
    Lo verdaderamente nuevo da miedo o maravilla. Estas dos sensaciones
    igualmente cerca del estómago acompañan siempre la presencia de
    Prometeo; el resto es la comodidad, lo que siempre sale más o menos bien;
    los verbos activos contienen el repertorio completo.
    Hamlet no duda: busca la solución auténtica y no las puertas de la casa
    o los caminos ya hechos, por más atajos y encrucijadas que propongan.
    Quiere la tangente que triza el misterio, la quinta hoja del trébol. Entre sí y
    no, qué infinita rosa de los vientos. Los príncipes de Dinamarca, esos
    halcones que eligen morirse de hambre antes de comer carne muerta.
    Cuando los zapatos aprietan, buena señal. Algo cambia ahí, algo que
    nos muestra, que sordamente nos pone, nos plantea. Por eso los monstruos
    son tan populares y los diarios se extasían con los terneros bicéfalos. ¡Qué
    oportunidades, qué esbozo de un gran salto hacia lo otro!
    Ahí viene López.
    —¿Qué tal, López?
    —¿Qué tal, che?
    Y así es como creen que se saludan.

    JULIO CORTÁZAR.

  7. David Davidovich
    | Responder

    Asi es.

  8. Olga Cuadros
    | Responder

    Y alguien escucha y que hace con lo que escucha. Un largo silencio nos ocupa y esa es nuestra humanidad. la del actor tambien.

  9. Emilio
    | Responder

    Bueno, parece mentira pero ya casi he acabado mi primer año con Jorge y quizás por eso es un buen momento para plantearse reflexionar acerca de la verdad. ¿Dónde estaba? en el primer Emilio que entró por la puerta en septiembre ignorando lo que le esperaba, o en este segundo que termina el primer año presintiendo lo que le espera.
    Creo que nadie quiere ser ignorante, pero sí que hay verdades que son dolorosas, que nos ponen a prueba; por ejemplo la realidad de un cuerpo que se resiste a hacer previos, la voz que se niega a salir natural, las imágenes que no quieren transformarse en expresiones corporales y orgánicas.
    Este dolor es el que queremos negar, y por eso preferimos la ignorancia. La verdad del actor, como la del ser humano en su cotidianidad exige la creación y la imaginación; pero se sufre cuando se sabe que el camino es largo, que hay que arar como bueyes en el sendero de repetir para no repetir.
    Por esto la verdad de un rostro cansado la escondemos detrás de nuestras mascaras de «aquí no pasa nada, todo va bien».Y tú, Jorge, siempre algo ingenuo, quieres arrancarlas de los caras de los espectadores y de los actores.
    La mejor verdad que yo he encontrado este año es tu mirada sobre nosotros cuando intentamos sacar una escena adelante, incluso en el peor de los casos te siento espectante, esperanzado de que por fin salga a pasear por la sala de trabajo esa verdad tan esperada. Esto me ayuda a aportar lo mejor de mí mismo aunque sea poco.
    En el último pase, me dijiste que la verdad tiene que confrontarse con la mentira, que no debemos forzar nuestras emociones, pero creo que la verdad inevitablemente las arrastra, y no al modo stanislavski, sino al modo Kantor, Judith Malina, Artaud…
    Así pues si buscas verdad, desde mi punto de vista, hay que ayudar al cuerpo a que extraiga de su sufrimiento la ignorancia, hasta hacer que la verdad salga a la superficie. Llamemosle organicidad si se quiere, o si prefieres, afrontar que vivimos en el miedo a enfrentarnos con la certeza de que actuamos placidamente y aposentados sobre la mentira.

  10. Miguel
    | Responder

    Estamos en ello pero con la contgradicción española a cuestas. Ponemos el desperatdor pero no nos levantamos de la cama. Poca cosa el Arte para obligarnos. El dinero si. Eso es otra cosa.

  11. xavier
    | Responder

    berlín 2012.
    la gente utiliza un lenguaje extraño, me parece imposible entenderles cuando sueltan palabras por la boca y ellos mismos empiezan a dudar cuando ven mi rostro paralizado en un gesto de esfuerzo e incomprensión absoluta, enseguida empiezan a hablar en ingles esperando una respuesta, un nuevo gesto que les comunique que ahora si, podremos entendernos.mi cara parece la obra de un taxidermista.nos quedamos mirando, herméticos, pero el silencio nos incomoda y empezamos a buscar la manera de transmitir el mensaje que cada uno le quiere dar al otro,(es mejor que darnos la espalda e irnos cada uno por su lado, es mas difícil) inevitablemente surge la mímica,(imprecisa pero eficaz) emerge el cuerpo y la imaginación como recurso principal para resolver ese gran conflicto derivado de la imposibilidad de comunicarnos utilizando la herramienta a la que nos hemos acostumbrado, entonces el hace formas en el aire con las manos, señala un dirección ,vuelve a moldear el aire ahora solo con una mano , señala de nuevo, anda sin moverse del sitio y pone un numero en su mano , corre sin moverse del sitio y pone un numero en su mano, nos reímos, le señalo mi bicicleta que esta apollada en una farola mientras imito el movimiento de los pedales con los pies, nos reímos y pone un numero en su mano,nos damos la mano casi un abrazo y antes de despedirnos apunta en una hoja el nombre de un local en el que dice (hace) se come muy bien y barato.tenia razón.

    todavía se puede jugar, todavía queda gente dispuesta a jugar.
    he llegado aquí cargado de culpa como sísifo cargaba su piedra hasta lo mas alto de la montaña, ese momento fue el momento de dejar la piedra en la cumbre,un momento de libertad, efímero pero absoluto, ahora a bajar y a volver a subirla, no es un problema, cada vez se va haciendo mas pequeña.

    no se si esto os sirve de algo.
    una pequeña anécdota que a veces resulta trascendental.

  12. Fran Alicia Gardeazabal
    | Responder

    Uno mas y van,

  13. María Gainzarain
    | Responder

    Estoy leyendo un libro de Goleman, que se titula inteligencia social, y acabo de subrayar el siguiente texto: «cada vez que nos relacionamos cara a cara (o voz a voz o piel a piel) con alguien, nuestro cerebro social también se conecta con el suyo» y más adelante afirma»…….nuestros cerebros se relacionan e intercambian emociones como si de un virus tratara»
    Amas con tu amiga que ama, lloras con quien llora, y mueres con quien está sufriendo el final de la vida. Hay una conexión, que incluso puede transformarnos físicamente…..
    Nuestra razón de existir y sobrevivir es intercambiar emociones con otras personas, e incluso sin ser conscientes de ello.
    Y después desaparecemos…
    El fracaso, tal vez sea no poder apoderarnos de la vida, como no podemos
    intervenir en las emociones que el teatro nos muestra en el escenario, porque presiento, que de esa manera, en realidad , ellas nos protegen.
    No se puede vivir en lo absoluto.Debemos entretenernos.
    La vida, es una gigantesca dialéctica que intercambia emociones, y nos permite divisarla, como un relámpago, una amígdala que se enciende, un momento que es ya un recuerdo…
    Ahí donde la verdad, es verdad
    En el teatro, en la culpa, en la desesperación y la impotencia,

    No creo en el fracaso en vida,
    Todos estamos conectados

    El fracaso es el olvido
    cuando somos desconectados

  14. Pantxo y Claudia
    | Responder

    Nunca pense que me podria ocurrir algo asi, pero cuando la realidad de la escena teatral en las ciudades es tan abrumantemente soez, entonces ya hay que hablar. Bueno, realmente ya lo veniamos diciendo, pero esto, esto raya. Porque hablamos de respeto, por nuestra profesion, oficio, espiritu creador, encuentro con el arte y la inspiracion o lo que es lo mismo, el compañero. Pero es que hay compañeros que corrompen el arte, nuestro amadisimo rescate, no financiero por supuesto, sino de la locura de este mundo tan al reves de como las cosas mas sencillas deberian ser. Ayer acudi al Teatro El Nacional en Buenos Aires con mi mujer, esperando encontrar alli a uno de los compañeros mas reconocidos en esta gran ciudad del teatro, hombre llamado Antonio Gasalla. Fuimos invitados por uno de esos compañeros de la vida que en si mismo es arte, llamado Puppo, grande entre los grandes. Bien, esto es lo que vemos: actores con microfonos, chistes de mierda, cliches absolutamente soeces, un estilo repetido hasta la muerte, personajes planos, superficiales, comedia de comidilla de chanchos, y literatura teatral de la talla de Belen Esteban: poronga, agujero escurridizo, coger por aqui y por aya, puto, comepijas, y un largo etcetera de sinonimos. Y por supuesto un soniquete constante, repetitivo, automatico y rayante de risas tipo american live show comedy. A los 20 minutos decidimos partir y acercarnos a calmar nuestra repulsion a una cerveceria cercana de la calle corrientes. Pero salimos de aya sin llamar la atencion, aprovechando un oscuro, por si alguien nos reconocia despues y nos decia : oye che, yo les vi en la obra de gasalla!. Porque nosotros respetamos tanto nuestra profesion que hasta respetamos a quienes quieren hacer del oficio del teatro una basura, un vertedero, una inflexion, un retroceso mental, una amnesia colectiva y en definitiva, una puta mierda. Luego claro, era dificil decirle la verdad a nuestro compañero y amado amigo Puppo sobre la obra, en la cual el tambien tomaba parte. En estas lineas puedo decirlo y espero que un dia alcance la sencillez vital para poder hablar sin mentiras a mis compañeros cuando algo no me gusta de su trabajo, al igual que espero que ellos sean sinceros conmigo en mis trabajos. Pero, ¿por que sucede esto? ¿por que nos mentimos asi, y al fin y al cabo nos perdonamos la vida? Es exactamente lo mismo pero al contrario que cuando termino tejido abierto en la univerisdad el dia de su estreno. Pienso, ¿que carajo le digo yo a Jorge y a los actores? Me paso exactamente lo mismo con La Zaranda. Asi que lo que hice fue ir a verla 4 o 5 veces y asi entender, crecer. Bueno, volviendo al extremo opuesto, solo queria dejar una reflexion. Tienen tanta culpa quien miente desde un escenario siendo completamente consciente que traiciona su oficio por dinero, por oportunismo o por deslealtad a sus principios, como el espectador complice de ese engaño y tortura escenica. Por cierto, que todo esto empieza en las escuelas de teatro, que hemos visitado dos en Buenos Aires y madre mia, no saben que hacer con lo que hacen!!. Al menos buscan…llegara el momento en que aprendan a encontrar, pero por el camino de la copia de la copia de la copia de la recopia fotocopiada no vendra el momento en que las dos mascaras puedan finalmente sonreir y aplaudir verdaderamente.

  15. Fabián
    | Responder

    En los últimos tiempos se suele usar el término «actor», y otros de origen teatral, aplicado para las más diversas disciplinas: «actor político», «actor de la economía», «actores militares», «teatro de operaciones»… Y se supone que debemos entender que se trata de quienes están en actividad en esas disciplinas, aunque dudo que muchas veces sean verdaderos intérpretes. Los otros entonces, quienes observamos y escuchamos, el público, qué lugar de participación nos ofrecen? Porque en la mayoría de los casos del «teatro» (mentiroso) de esos actores no vemos una verdad compartida, vemos por lo general a narcisistas, enamorados de si mismos que necesitan de públicos ignorantes que los aplaudan sin pensar. Me pregunto: esta forma de bastardear al teatro es por envidia a la verdad o por amor a la mentira?

  16. Estoy transitando tal vez unos de los mejores momentos de mi experiencia en el aprendizaje con el Seminario «Repetir para no repetir», tanto en el teatro como de vida en general. Siempre he tenido intuiciones sobre este arte que nos ocupa y preocupa y creo que por fin encontré una «verdad compartida». Son tantas las coinsidencias que me llevan a preguntarme si es casualidad o causalidad y, como me inclino por la última, cada vez más creo en el pensamiento de José Saramago (y que anoche evoqué) : «El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra.» Porque hace 30 años que busco y lo encontré. Esta es mi verdad hoy.

  17. Nahuel
    | Responder

    Muchas veces los actores nos escudamos en el poco trabajo que nos asignaron y con pereza resolvemos, no «buscamos algo para encontrar cosas.» Estoy obsesionado con este trabajo.
    Hace un tiempo comprometí mi vida con el seguir aprendiendo, hasta el fin, sea cuando sea. Estoy aprendiendo mucho, a pasos agigantados. Es asombroso.

  18. Marcelo
    | Responder

    Hola a todos los compañeros teatrales, agradecer a Jorge que nos haya juntado para hacer lo que nos gusta y con gente que nos gusta. Rosario a full y los amigos de Córdoba, Buenos Aires y Chile. Y Arequito. Y mención especial a la tía Titina que anima nuestras charlas! Hay trabajo abierto y eso es bueno. El seminario nos ayuda en la claridad: la brújula de los objetivos, el entorno constructor, el aquí ahora orgánico en la acción no forzada, la contingencia que puede sorprendernos y el texto, la emoción y el pensar que seguro llegarán de otro, siendo cuerpo. Liberarnos no es fácil y todo cambio propuesto genera resistencias. Pero aquí estamos para luchar y no estamos solos. Y tal vez lo más importante adentro y afuera del escenario: seguir sosteniendo las preguntas. Tal vez vuelva con algunas de elllas, que se van agolpando en mi cuore durante este viaje. Abrazo a tutti!

  19. Fiorela- "la Fabbro"
    | Responder

    Cuanto hace que necesitaba un seminario,como el de «tía titina», donde nos encontramos con aquello que creíamos no poder hacer, donde jugar sin pensar es una tarea que nos resulta, o al menos a mí, bastante complicada. Re-descubrimos que podemos imaginar más allá de lo que nos piden y que la pregunta es mejor sin respuesta.

  20. Aldo
    | Responder

    Hace tiempo que la busco. La obra perfecta. Capaz de deslumbrarme, por lo menos a mí. Un trabajo que cada vez que se active me emocione. Una canción que me estremezca el cuerpo y me quepa en la piel, despacito y profunda. Uno hace teatro para eso, para compartir esa tranquila explosión que aniquila a la muerte, da cauce al deseo, se encarga de desarmar –casi inadvertidamente- la angustia. Proponemos la vida frente a la vida, que no es poco. Y en ese juego de intercambios sabemos que siempre ganamos más que el espectador aunque parezca lo contrario. Hacer teatro es ponerle banderas de tregua a la muerte. Y esperar que la eternidad se apodere de esa tregua. Hace tiempo que la busco, y sin embargo, más que en el espectáculo de plena seducción que pretendemos en cada función, la felicidad –o algo parecido, son tantos los simulacros que nos juega- emerge en el ensayo, ese sitio y tiempo en el que podemos diseñar, soñar y vivir la dignidad del proyecto. El ensayo, lugar de dignidades en el que nos podemos permitir ser más solidarios y humildes nosotros, los actores, tan propensos a creernos las mejores cosas de nosotros mismos. Entre ensayos (que voy a extrañar cuando estrene porque los posteriores no son iguales a éstos) y el seminario generoso y nutricio de Jorge uno se asoma a la maravilla. La maravilla de saber que el camino es el destino, y los dioses, o lo que sea, nos han permitido acompañar y ser acompañados por otros apasionados por la búsqueda y no tanto por los resultados. Hace tiempo que la busco, la obra perfecta. Sin embargo es ésta: la del tránsito con otros. No podemos ser actores sin la mutualidad, sin intervención con y sobre alguien o algo, de lo que se desprende la escasa posibilidad de sobrevida de los discursos teatrales autofabricados: como el murciélago con sus pulsos ultrasónicos, el actor se alimenta del “rebote”, de la ida y vuelta de su actividad sobre algo o alguien. No se es sin alteridad. Los otros me son.
    Y en ese trámite, Jorge, paradójicamente, trabaja junto a todos nosotros para “descansar”, para hacer una pausa, una tregua. Porque –entre otras cosas- hacer teatro es poner banderas de tregua hacia la muerte.

  21. Mariel
    | Responder

    Hola Aldo! Me gusta escuchar de manos masculinas la importancia del trayecto, no de los resultados. Me gusta oír hablar de solidaridad, de humildad, del trabajo con el compañero. Me gusta encontrar gente que comparta mi idea de que sin público no hay teatro. El teatro es una realidad para ser vista, escuchada, vivida, sentida por el actor y el espectador. No para, «por» y «con».
    Saludos.
    Mariel.

  22. Mecha Nuñez
    | Responder

    TE FALTA TÉCNICA
    En el seminario «Repetir para no repetir» entre tantas otras cosas asistí a una de las devoluciones más duras que me tocó presenciar: «te falta técnica». Sí, habré pasado charla, seminario, jornada, ensayos, etc.
    Y por qué no lo he oído antes? Pienso, claro, Para Jorge Eines es fácil decirlo, total nos ve en mitad de la travecía profesional. Pero en otras ocasiones similares tampoco lo escuché aun persiviendo ausencia de la misma. «Te falta talento» sí lo escuché y es lo menos jugado, te falta algo que nadie puede proveerte ni ayudarte a conseguirlo. Eso sí que es una avivada
    Me parece, muy franca, muy dura y muy constructiva la devolución
    Me digo, que viva, total a vos no te lo dijeron nunca. Es cierto nunca me lo dijeron y al toque me contesto. Y si me falta o me faltó técnica en algún momento, por qué nunca nadie me lo dijo?
    Y agradezco cruzarme profesionalmente con un tipo que lo haga. Saber que te falta técnica no es más que un empujón para seguir laburando.

  23. Rocio limo
    | Responder

    Ahora intento montar una obra propia (absolutamente independiente) con personas fabulosas y presupuestos asumidos casi como la economia familiar (todos poniendo el hombro) y me encuentro con tu texto y pienso: yo aqui en perucon la indiferencia del publico, la incomprension de estas ganas necias de hacer a pesar de de… Este arte paradojico basado en el compromiso y en la pasion adolescente. En como dices asumir que chocaremos contra un muro gigante, con mas plata y menos imaginacion, y que a pesar de eso y de como sisifo subir una y otra vez la piedra como decia Camus » hay que imaginar a Sisifo dichoso». Gracias Jorge por compartir. Un abrazo desde Lima.

  24. pedro
    | Responder

    para que un día de nuevo se abran todos los ángulos
    y pueda beber agua pura en esta ciénaga
    o comer tranquilamente una manzana
    pasear despistado por la oscuridad pisando la sombra inmensa de la noche
    ajeno a la inyección suicida de mis pensamientos
    a la intervención mesiánica de los milagros

    para que un día mi cuerpo se deshaga de los restos de otros cuerpos
    ya piel muerta que lucha por regenerarse ( a pesar de la conciencia)
    y su sexo impacte contra otro sexo
    enajenados coléricos hambrientos
    como dos pueblos sublevados con un objetivo en común que en una súbita
    conflagración empiezan a constituirse

    para que un día parménides se ahogue en el rió de heráclito
    (o sócrates invite a una copa de cicuta a narciso)
    y no sea mas que alga para los peces
    ( y este la acepte )
    creando nuevos mitos que estimulen nuestra conciencia
    (a pesar de la conciencia)

    para que un día…

  25. nacho
    | Responder

    Una gran cantidad de personas espera el reconocimiento para dar un paso más, la mirada cómplice
    para arriesgarse y dar un paso más, la adulación para engrandecerse y sentir que lo que estas haciendo es lo correcto (hay más miedo al fracaso que éxtasis por construirse a si mismo). Lo correcto no es mas que lo que otros hicieron en el pasado y también una herramienta de represión, suele ser conservador y estar intrínsecamente relacionado con el miedo, para nada nos libera de los obstáculos, ni mucho menos nos desarticula el cuerpo. para darnos cuenta solo tenemos que fijarnos en cuales son los métodos que se utilizan en el ejercito para que los soldados obedezcan, mirar uno de esos desfiles donde los hombres avanzan con grandes zancadas que se quedan en nada. el cuerpo suele ser la primera victima de lo correcto. El objetivo de las grandes instituciones para mantenernos encerrados con la excusa de que debemos estar bien educados. Cuantos menos movimientos corporales aprenda y realice nuestro organismo más paralizados estaremos por mucho que intentemos estirarnos. Vemos a gente acudir diariamente a su puesto de trabajo y nos es difícil imaginar a millones de chaplin en esa gran película que es tiempos modernos y les vemos luego los fines de semana bailando en discotecas en un acto de liberación. bailando. Por eso nuestra rebelión tiene que empezar por deshacernos de todo aquello que intente estructurar nuestro cuerpo legitimado por lo correcto, nuestra rebelión tiene que cuestionar dudar desobedecer todo pasado que niegue la posibilidad de explorar y exprimir nuestro momento histórico concreto.
    debemos elegir con quien relacionarnos
    el deseo del hombre es el deseo del otro decía lacan
    por eso es tan importante esta escuela

  26. Stella
    | Responder

    Cuanto se aprende con Jorge!! y tambien con los comentarios abiertos de todos.Es un lujo aprender,compartir en este blog,
    Gracias Jorge y mi alegria de seguir creciendo entre todos me hace agradecerles ,y emocionarme.

  27. Nicole
    | Responder

    Lo importante es amar lo que haces. Me ha encantado esta entrada, creo que no se puede expresar mejor lo que uno siente hacia el teatro, hacia la forma de actuar y de ser visto y recibido. Sirve para recordar porque estamos aquí.

  28. Ruth
    | Responder

    Como público, creo que cada actor pone lo mejor de si, en cada actuación, por eso agradezco lo que hacen, me guste mucho o no tanto, todos estamos aprendiendo. En cuanto a mi rol de actriz, estoy de acuerdo contigo en que hace bien el fracaso, para «seguir remando» y seguir dejando lo mejor de cada uno. Me encanta el blog, . Gracias por todo lo que nos brindas.

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