El Tiempo Encontrado. Diario treinta y ocho.

Publicado en: Entradas | 6

Viernes 27 de Julio. Laura Oro. No hace honor a su apellido. No brilla estúpidamente. Sabe de la vida porque rema contra corriente. Y gana y ganara y voy a poder gozar de su talento. Y ella va a poder hacerle caso a tanto duende lorquiano como lleva dentro.

Fernada Yabale. La presencia santafecina. En la Escuela de Espectadores, en los ensayos y en la mirada desde un saber estar que lo ilumina todo. Una presencia definitiva. Suena a Erik Satie y sabe no saber. La siembra santafecina sigue dando frutos excepcionales.

Sábado 28 de Julio. La Pilarcita. Ya la había visto y no lo recordaba. Hoy volví a escuchar dos frases. Una. “El estudio te limita mucho porque después tienes que trabajar de lo que estudiaste” Dos. “Las plantas se hacen las victimas siempre esperando que alguien las riegue”

Domingo 29 de Julio. Medellín. Matacandelas. Muere Diego Sanchez. La muerte insulta el Arte que es la vida. Diego tenía 51 años y era un actor del carajo.

Saer. Las Nubes. “Si este lugar tan extraño no le hace perder a un hombre la razón, o no es un hombre o ya está loco.”

Lunes 30 de julio. La tristeza tiene cuerpo y alma de mujer.

Martes 31 de julio. Congreso UBA. El vacío. Repito para repetir. No me soporto.

Miércoles 1 de agosto. Tan lejos. Una bella vista inalcanzable. Un horizonte que interesa y un deseo irrealizable. Me apetece vivir. Aprender. Enseñar.

¿A dónde se va Belén Lázaro? Al fin se levantó y ando. ¿Anduvo? Mientras tanto una mirada retrospectiva no le vendría nada mal.

Jueves 2 de agosto. Los ensayos de Hemingway y los Bisontes negros. Todo se desplaza hacia una implicación superadora del día anterior. Proceso extraño y con exigencias que la realidad nos va imponiendo. Lo que ocurre no se puede parar.

Viernes 3 de agosto.  Dolorido al levantarme. Recuperado a media tarde.  Soy un caminante tardío que va siendo interpelado por un juanete que es como ser el tonto de la traumatología. Es lo que soy.

La distancia con Carmen no existe. Uno al lado del otro o por teléfono desde tan lejos. Somos pasajeros de un acuerdo y es sólido y sincero. Me gusta ella..De Carmita casi todo. Todo.

Sábado 4 de agosto. Escribo para reparar. Buenos Aires. Solo. Mucho tiempo solo. Mi padre reaparece y hoy vuelve a pegarme con su vehemencia ignorante y honesta. Desesperada. Me castiga por el daño que le hago a mi hermana. Sesenta años más tarde vuelve a pegarme con su pesada mano abierta mientras los vermichelis de Pippo me reconcilian también con esa parte de mi pasado que necesito actualizar.

La boda de Ofelia. Bernardo Cappa desarma los lugares más visibles de Hamlet y arma eso otro que se puede dilucidar porque su trabajo acaricia pegando. No me cuesta nada estar cerca de Bernardo.

Domingo 5 de agosto. Una mujer miente para no mentir. Los animales siempre han tenido cansancio y hambre. Ella no lo sabía.

Lunes 6 de agosto. Tengo rituales tan personales y reales como abstractos. Por eso escribo. A mi edad la gente se muere. Por eso escribo.

Martes 7 de agosto. La televisión es un latifundio. Las nuevas tecnologías han conseguido multiplicar los excedentes de mano de obra. Es decir que se dispone de una muy buena cantidad de cuerpos exuberantes, miradas que encienden pasiones y abundantes reservas de mano de obra barata dispuesta a sentirse profesional, aunque se deje comprar por poco dinero y mucha basura ética. Es lo que hay. Se llama sálvese quien pueda.

Miércoles 8 de agosto. Un Pablo Silva diferente me mira a los ojos. Nos hemos quitado del medio un gran estorbo y quizás podamos inventar  algo juntos.

Jueves 9 de agosto. En 1910 en Alemania, Gustav Mahler se encuentra con Freud. Le cuenta que la perfección de su música siempre se ve atravesada por algo popular y vulgar. Su padre maltratador de su madre lo obligo a escapar de su presencia en medio de una gran trifulca. Justo ahí mientras corría escucho un organillero. El afirmaba que desde ese día los mas grandes dramas que inspiraban su obra se veían desvirtuados por una musicalidad superficial y ligera.

Viernes 10 de agosto. Admiro a Lu Maisano. Me gusta trabajar con ella. Su tiempo es de otro tiempo. No logro sintonizar con su metrónomo en la vida. Los tiempos divergentes acabaran separando nuestros tiempos para construir juntos. Ojala no sea así.

Sábado 11 de agosto. La madre tan anciana de Piñón. De Teño. Supo estar. Sabrá irse. Ocupa un lugar en mi paisaje. Existe fuerte en mi recuerdo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6 Comentarios

  1. Ubaldo Temporelli
    | Responder

    Otra vez y otra vez y otra vez. Bien.

  2. laura
    | Responder

    Ver un sabado ,luego de desayunar tu mensaje y abrir el blog y leerte mientras se me llenan los ojos fe lagrimas y se me dibuja una sonrisa. Siempre te nombro Eines, en cada clase. Voy a poder disfrutar de tu talento y tu saber otra vez. Prontito.Alegría infinita. Gracias. Siempre. Desde que te leí por primera vez antes de conocerte te elegí.

  3. José Luis Mellado
    | Responder

    La tristeza está claro que tiene nombre y cuerpo de mujer. En mi caso no hay duda y eso que mi madre, mi anciana madre, con sus casi 98 años pide pista de despegue, con la lucidez de quién quiere partir por no ver partir a nadie más…no está abatida, está triste, como yo. Tú, hermano, no estás triste, eres un melancólico impenitente que piensa que a tu edad la gente muere y sin embargo, hay la misma gente que vive. Su cuerpo y su nombre…ese gran vacío, esa gran ausencia, esa gran tristeza. Es curioso… más allá de que los humanos siempre repetimos, tú y yo venimos hablando hace cuarenta años de lo mismo solo que a mí ahora nadie ocupa mi cama, cuando bebemos y trasnochados… hablamos dejando siempre la conversación pendiente, inacabada.
    A mí también me gusta todo de Carmen… cómo no!!! Hermano, ya seguimos luego. También tuyo

  4. Maria Gainzarain
    | Responder

    Puedo dar por concluido mi trabajo vital previo , debo comenzar a estructurar el futuro…

  5. Maribel
    | Responder

    En Málaga, con mi hija, una vida que empieza….Te recuerdo y te quiero….Ya queda menos para un nuevo tiempo de trabajo e ilusión, de compartir eso, la vida

  6. Fernanda
    | Responder

    Gracias, gracias!! Qué bueno que así sea. Presente.

Dejar un comentario sobre Maria Gainzarain

Haz clic aquí para cancelar la respuesta.