El Tiempo Encontrado. Diario dieciseis.

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Domingo 19 de noviembre. No es difícil detectar lo nefasto de una metodología basada en la memoria emocional. Parte de la esperanza de elaborar desde el arte un pasado mejor. Es la deuda del arte del actor en general y de la sociedad americana en particular con la psicoterapia.

El arte es un constructor de futuro. Aunque sea inevitable por momentos recibir alimento del pasado.

Ilusiona y repara al mismo tiempo.

Lunes 20 de noviembre. Dino Buzzati. El desierto de los tártaros. “…los hombres, por mucho que se quisieran, siempre permanecen alejados, si uno sufre, el dolor es completamente suyo, ningún otro puede tomar para sí ni una mínima parte; si uno sufre, no por eso los otros sienten daño, aunque el amor sea grande, y eso provoca la soledad en la vida”

No quiero perderme la oportunidad de encontrarme con mis alumnos o con los actores con los cuales trabajo en lugares más profundos y no menos creadores. Sin embargo, todos corremos a tanta velocidad por subsistir que nos vamos devorando el tiempo del derroche. Lo subjetivo y espiritual.

Martes 21 de noviembre. Vanessa está embarazada. Ahora resuelve retomar una formación postergada. Demasiados embarazos a la vez y por eso mismo es una elección extraordinaria. No hay lógica de la vida. Le funciona la lógica del Arte. En sus ovarios y en la escena. Toda ella me interpela.

Marco Aurelio. Un emperador que en el siglo II le dictaba a un esclavo sus Meditaciones filosóficas. Y vale la pena dejarse llevar por sus certezas.

Miércoles 22 de noviembre. He leído bastante filosofía. Ha existido mucha vanidad en mis lecturas. ¿Cuándo he dejado de leer filosofía para impresionar a los demás?  En algún momento ha ocurrido. Gradualmente me he retirado de la competición.

Jueves 23 de noviembre. Concluyo primera versión de Colinas como Elefantes Blancos. Me he encontrado con la Republica Española. No lo esperaba. Me gusta. Pablo y Florencia me harán rectificar y con ellos descubriré mis errores. Como siempre, lo mejor surgirá con los actores.

Viernes 24 de noviembre. Cuarenta y cuatro personas en un submarino. Y todas muertas dentro de un reducto que en si mismo es una realidad inspirada por la muerte. Se circulan los mares debajo del agua para no ser descubiertos. Lo han conseguido. Nadie podrá verlos. Ni siquiera aquellos que los quieren ver.

Hernán Gene es el hijo de Juan. Lo encuentro en el Teatro. Veo su obra. Su mirada oculta una especie de recelo y al mismo tiempo entrega humor y trascendencia. Hoy, una vez más, algo se actualiza. Hola Juan Carlos Gene. Actor.

Sábado 25 de noviembre.

En cuatro meses tomo un avión hacia Buenos Aires. Una vez mas la ausencia hace presencia. Vuelvo a querer caminar mi otra ciudad. ¿Será eso el gozo dionisiaco?

En España siguen matando mujeres. Yo sigo pensando que trabajan mal. Cuando tengas ganas de pegarle, maltratarla o matarla debes llamarnos. Eso falta. No el teléfono para llamar después. El teléfono para llamar antes y pedir ayuda. Cuando un hombre idiota e ignorante no sabe qué hacer con lo que le pasa, termina matando. No lo entienden. No saben lo que hacer y siempre llegan tarde.

 

 

6 Comentarios

  1. Sigfried J. Miller
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    Marco Aurelio creía en las aceitunas. Esa era su grandeza. No era vegano. Era sabio.

  2. Fernanda
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    Tanto para pensar, tanto para sentir. Qué bueno leerte. Gracias. Cuando hay palabras uno hace que sea posible creer en el mar( a pesar de lo de estos días y lo espantoso) en el amor y en el arte. Un abrazo

  3. Arnoldo
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    Particularmente angustiante los marinos perdidos en el fondo del Oceano. Involuntario retorno al medio materno . Doblemente angustiante el lamentable espectáculo de reparto de «culpas» mientras 44 almas van camino a………………

  4. Flavia Torres
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    Muy Sabias Palabras!! Muchas Gracias 👏

  5. Eider
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    Tengo las paredes de esa escuela metidas en el cuerpo. Recuerdo la sensación de concentración automática cuando empezaba a trabajar siempre descalza sobre ese suelo, frente a esas gradas. Si a Jorge un trabajo no le gusta, carraspea, y si le gusta sonríe con un suspiro levemente audible.

    Parte de mi casa llegó a ser escenografía y parte de la escenografía llegó a más de una casa. En mi época al menos, la escuela fue hogar. Nuestras paredes. Ya no vivo en Madrid, pero aún tengo en mi llavero la llave de la escuela, junto a la llave de mi portal.

  6. Pablo Aguilar
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    Me acuerdo de Elvira Sanz,tanto hombre del levante que centrado en Madrid hicieron de una escuela española,el arte de interpretar.

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