Entrevistas

 
 
 

 

EL MENTIDERO / Jorge Eines / Director de El Precio

SIgnacio Amestoy
EL MUNDO

16/02/2004

PREGUNTA: Cuando se estrenó El Precio en Moscú,
Solzhenitsyn fue a verla no una vez, sino muchas veces.
¿Qué buscaría?, se pregunta todavía Arthur Miller, el autor

de la obra.
RESPUESTA: Tal vez al judío errante que todos llevamos dentro.
P: Es una de las obras menos representadas de Miller,
¡ que ahora triunfa en el mundo!

R: Londres, Nueva York…el conflicto familiar se ha puesto de moda.
P: Su montaje, con Juan Echanove como Víctor, triunfó en Barcelona.
R: A los catalanes les pone el buen teatro.
P: Y se ha estrenado, con éxito apoteósico la pasada semana en Madrid.
R: Los madrileños son más viscerales con el buen teatro.
P: Una obra entrenada por Miller en el mítico 1968 que impacta 40 años después
de esta forma.
R: Este es el arte de repetir para no repetir.
P: La pieza trata de dos hermanos, Víctor y Oscar, como Abel y Caín.
R: Historia de hermanos. Cuanto te amo, cuanto te odio. Muy humano todo…
P: El uno, policía. Gracias a su esfuerzo, el otro ha podido ser médico.
R: Miller no sermonea. Solo cuenta.
P: El policía además cuida, con su mujer, del padre enfermo. Y de la casa del padre.
R: Descubrió el beneficio secundario de sacrificar su vida.
P: Un día decide vender los muebles familiares. Busca y no encuentra a su hermano, rico y famoso, para tener su permiso.
R: Menos mal que no se lo da. Solo hay vínculo si hay guerra.
P: El judío Gregory Salomón, un gran personaje, comerciante en muebles usados, los quiere comprar.
R: Como mi abuelo, que hablaba idish y era sabio.
P: Aparece el hermano. Y se desencadena el drama.
R: Como si no pasara nada, Miller hace que pase todo.
P: En el estreno de Nueva York, Miller quiso que la mesa de comedor fuera la de la casa de
su padre, que entonces la tenía su tía Blanche...
R: Y ahora la tenemos nosotros. Es la donación especial del autor…
P: “Estamos condenados a perpetuar nuestros engaños porque la verdad es costosa de afrontar”, dice Miller de su obra.
R: No es que las grandes verdades no existan, es que duran un segundo.
P: Echanove comenta que la obra trata del precio que pagamos por ocultar nuestros sentimientos.
R: No. Lo que los demás no quieren escuchar nunca lo preguntan.
P: Juan Echanove, un actor con autoridad.
R: Piazzolla. Maradona. Echanove. Música. Fútbol. Teatro…
P: Llega, después de su Verdugo, a lo más alto con esta interpretación.
R: Habrá más. Mucho más…mucho más.
P: Jorge Eines y Juan Echanove, una pareja feliz.
R: Chejov. Borges. Miller. Nuestro itinerario es nuestro vínculo.
P: Se recuerda su Borges de ustedes dos, en Madrid y por toda España.
R: “He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer.” Hemos sido felices con Borges.
P: Usted, maestro de actores. De Echanove, desde sus comienzos.
R: Yo le he hablado mucho y Juan ha querido escucharme.
P: Echanove, estrella de la TV y el cine. Vuelve con fuerza al teatro, a por todas. A ser el número uno. ¿La televisión y el cine han mejorado al actor?
R: El es puro teatro. Lo otro es un complemento.
P: Eines nace en Argentina en 1949. Con 26 años impresiona a Buenos Aires con un montaje
del Woyzeck, de Buchner, y sin más aterriza en Madrid. ¿Por qué esa venida?
R: Preferí que un militar no me tire desde un avion al Río de la Plata.
P: Usted, Rugiero..., en Madrid. Víctor García y Lavelli..., en París. Europa, algo más que un exilio.
R: Un lugar para sostener en un ensayo la pregunta clave: ¿Qué es el arte?
P: ¡Pero, ahora, el boom del cine argentino!
R: Boom es ruido excesivo. Entra en el público porque acaricia.
P: Y el Arte argentino, un pelotazo. ¡Como El diario de Adán y Eva!
R: Darin, Martinez, Solá… nunca tocan la pelota con la mano. Juegan de tacón.
P: Teatreros y futbolistas, en Madrid. Usted es muy colega de Valdano?
R: El ve mis obras. Yo veo sus partidos.
P: Colaborador deportivo de EL MUNDO. ¡Dígame! ¿Su amigo se va del Madrid?
R: No... Esté donde esté, siempre Jorge se quedará en el Fútbol.
P: ¡El miedo escénico! Que Valdano lo describió en “La Revista de Occidente”, de Ortega y Gasset. Ni más ni menos.
R: El arte nos acerca, el fútbol no nos deja jugar.
P: ¿Qué papel teatral le iría bien a Valdano?
R: Astrov del Tío Vania. Seguro y contradictorio. Fuerte y endeble. Tan humano.
P: Usted un teórico de la interpretación. La cosa de Stanislavski. Lleva ya tres libros sobre técnicas de la interpretación.
R: Trato de rescatarlo de los yankees. Aunque el daño es irreparable.
P: Desde 1979, profesor y, en 1989, catedrático de interpretación de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
R: Y ahora excedente…los partidos duran 90 minutos.
P: En los años ochenta, después de reinventar a Chéjov, en el María Guerrero, con
Ivanov-Juan Diego, es pionero del teatro alternativo madrileño. Impulsor y director de la sala Ensayo 100. Predicar y dar trigo.
R: Mi prioridad siempre ha sido trabajar con el actor. Mi virtud. Mi defecto.
P: Sus alumnos más aventajados, además de Echanove.
R: No debo resaltar triunfadores, Estos y los demás saben donde esta el estribo.
P: Digame por lo menos una alumna.
R: Carmen Vals. Mi mujer.
P: Algunos de sus alumnos se pierden por la TV y el cine...
R: La técnica se lleva con uno. Harán buen cine y buena TV.
P: En treinta años ha cambiado el teatro español. Una interpretación diferente y lo alternativo, sobre todo.
R: Mas que nada la implicación del actor, no hay otra alternativa.
P: Como director, además de en Buenos Aires y Madrid, ha montado en USA, Colombia e Israel.
R: Había que hacerlo. Me he quedado con Madrid y Buenos Aires.
P: Tennessee Williams, Strindberg, Chéjov, Brecht, ahora Miller. Mucho clásico en su repertorio.
R: No monto por encargo. Solo dirijo lo que me obsesiona.
P: Ha tomado la excedencia en la Escuela de Arte Dramático para dirigir. ¿Se pasa con armas
y bagajes a la acción?
R: Intento no dejar ningún principio para el final.
P: En El Precio ha querido contar con grandes actores: Ana Marzoa, Helio Pedregal y
Juan José Otegui.
R: Ana: Tan actriz que quema. Helio: Pasión y silencio. Juanjo: Sensibilidad e inteligencia.
P: Una excepción de reparto en el teatro comercial. Los grandes están en su televisión, su cine... Y no quieren saber del teatro.
R: No saben. Por eso se lo pierden.
P: Mercedes Benz y Motorola les patrocina el espectáculo. ¿Hay que volver al mecenazgo?
R: Hay que negociar con la realidad sin bajarse los pantalones.
P: ¿Qué hacer con el teatro público?
R: Una verdad para ser representada. El que quiera eso que esté ahí.
P: Mario Gas en el Teatro Español.
R: Una respuesta real a la pregunta anterior.
P: El Centro Dramático Nacional, pronto con dos salas más en el Olimpia.
R: Los telescopios son cada vez más poderosos y por eso mismo aparecen nuevas estrellas.
P: ¿El vaso, en Madrid, está medio vacío o medio lleno?
R: Vivo en Madrid. A veces estoy tan lleno y a veces tan vació…
P: Oiga, ¿la salida de Argentina sigue estando todavía... en Eceiza [aeropuerto de Buenos Aires], como decían no hace mucho algunos de ustedes?
R: Soy argentino y judío. Solo me queda negro y marica. La salida es la que cada uno pueda soportar.