El Tiempo Encontrado. Diario sesenta y seis.

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Domingo 5 de abril. Los monólogos. El confinamiento que abre. Griselda Gámbaro tenía razón. El silencio grita.

Lunes 6 de abril. Encierro diecisiete. Se rompe una vez más el gran mercado. El de las pérdidas y las ganancias. Ocho libros diciendo lo mismo para que venga un virus a darme la razón.

No se entiende bien que es la dignidad. Al mismo tiempo que se desea adquirirla se va entendiendo lo que es.

Martes 7 de abril. A los seguidores de Aristóteles les llamaban peripatéticos. Los que pasean. Para Kant caminar era indispensable para su suceder intelectual.

Miércoles 8 de abril. La muerte. Ese gran misterio que habrá que resolver.

Monólogos Online. La certeza técnica es el obstáculo que nos ponen delante. Poco más.

Jueves 9 de abril. Encierro dieciocho. La ciudad silenciada. ¿Silenciosa? Hacer silencio. El amor sabe hacer ruido y esta aprendiendo a hacer silencio. Continúa existiendo cuando carece de razones pragmáticas para sobrevivir.

Viernes 10 de abril. Encierro diecinueve. Yo ya había descubierto que el mundo no es un lugar seguro. Lo doy por actualizado. Me sumerjo por momentos en una extraña luz que no me deja ver nada.

Paloma Rodríguez Zulaica. Asimov. Primera ley de la Robótica. “Un robot no puede hacer daño a un ser humano, ni por inacción permitir que un ser humano sufra daño”

Sábado 11 de abril. Mi amigo Lalo Barenboim cada vez nada mejor. A punto de ser medalla de Oro en la Olimpiada de Japón que no se celebrara.

Domingo 12 de abril. Monólogos Online. Se deberían estructurar para que sean desmontables. Tienen capas y son cebollas y rollos de papel higiénico. Tienen resplandores y son piedras preciosas. Huelen a charcutería y taller mecánico en sus huecos contingentes. Son muy propicios a la imaginación endógena de cada interprete y muy permeables a las presiones conflictivas del entorno. Son un territorio soberano. Muy dependiente de la fe y la confianza ético-técnica de cada uno. Acaban teniendo su universo preciso. Nos atraviesan y los atravesamos con el deleite de la gran intermediación del trabajo para producir un gran cruce entre la pasión y la imaginación.

Lunes 13 de abril. Una escultura en la arena. El placer de hacerlo no el de conservarlo. Su fugacidad es su virtud.

Miércoles 15 de abril. ¿Que será la normalidad? Los políticos nos cuentan las muertes y la biología responde de los contagios. Luego de la batalla,  los cuerpos bien encolumnados volverán a su tarea habitual.

Jueves 16 de abril. Encierro veinte. Durante mucho tiempo y sin pandemia ocurría más o menos lo mismo. ¿Este confinamiento domiciliario nos ofrece una mejor opción? No es una guerra ni somos soldados de ningún ejército. Somos en cada instante de esta crisis personas con la moral de la tribu tratando de asumir como podemos una decisión. Vivir.

Viernes 17 de abril. Encierro veintiuno. Cumplo años. Lloro. Ya no reprimo ciertas cosas. Estoy pasando de ser un adulto mayor a un anciano joven. Una frontera que me deja atrapado entre el amor que recibo y las pocas ganas que tengo de morirme. ¡Vaya estúpido!

Sábado 18 de abril. Encierro veintidós. Lo que no veo. Lo que no puedo tocar ni acariciar. Lo intangible, Eso me atrae. Sigo atrapado en los que viven y ensayan para descubrir eso.

Domingo 19 de abril. Encierro veintitrés. Discuto con la vanguardia tonta que creyó que profesión y dinero eran la misma cosa. Están anticuados. Solo eso.

Monólogos Online. Reinventar el sentido. Un buen ansiolítico. El mejor. Un espacio creador con el pretexto de siempre. Las palabras. El gran enemigo que nos llama.

Lunes 20 de abril. Encierro veintitrés. Arresto domiciliario me dice Cristóbal El Grande desde Medellín. Sigo cómodo sin cadenas en las neuronas.

Martes 21 de abril. Un grito. Resuena distante y lejano. Provoca ecos. Estimula. Pegado a ti es un insulto. Una mujer agredida. Mi síntoma seguirá siendo una palabra no dicha.

Miércoles 22 de abril. Muere Marcos Mundstock. Lo efímero precede todo. El confinamiento subraya miedos y cansancios. Con Marcos se va también Imusicisti, 1968, Instituto Di Tella. Unos jóvenes atrevidos que nos asomábamos a otro tipo de humor. El de los instrumentos y las palabras informales. Éramos no más de 30 espectadores mirando a 6 genios. Disfrutábamos mucho la novedad. Luego fueron populares. Pero eran nuestros. Se los regalamos a las masas.

Jueves 24 de abril. Encierro veinticuatro. Los sueños. Te beso y no sabes quién eres. Te beso.

Hartmut Rosa. Resonancia. El comienzo de algo. Me permite entrarle al cuerpo por algún lugar nuevo. Gracias Daniel Marcos.

Encierro veinticinco. La pandemia como puerta. Entramos en un ciber universo. A ver qué hacemos después de Cristo. Otra dimensión, aunque por ahora no la podamos entender.

Viernes 25 de abril. Encierro veintiséis. Voy todo el día con una pulsera en el tobillo. Pero voy. Me controlan, pero voy. También me desplazo online. Como hay pandemia. Me dejan. Esto es la juventud de Matusalén. Dice Salman Rushdie.

Sábado 26 de abril.  Se ensaya para saber lo que se ensaya.

 

 

26 Comentarios

  1. Carmen
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    25 de abril. Todo tiene sentido. Yo con 15 años. O povo e quem mais ordena. Una maestra enseña a sus alumnos en un parque de Valenca do Minho. Aquí la dictadura. Esa imagen me ha acompañado durante toda mi vida de profesora.
    Estos días son de muerte y vida. Estamos a este lado, lo celebro Jorge. Inventando e imaginando. La bondad. Jugar, jugar, jugar.

  2. Paloma Arredondo
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    El confinamiento nos acerca, a la distancia.

    La técnica nos une, nos hermana.

    Descubrimos con la pandemia aquello que no había sido pensado, nos vamos adaptando con todo lo sorprendente y original que hubiese parecido si lo hubiésemos imaginado.

    Ya lo dice el maestro: para nosotros no hay “un día después” nuestro día es hoy, la acción es aquí y ahora y se construye.

    ¿Volveremos? No. Nunca nos hemos ido.
    Seguimos.

  3. Gaby Topola
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    Nunca mejor el titulo de este Blog. Encontramos el tiempo para pensar. Cuestionarnos y transformar la velocidad en calma. El Covid no habra sido la globalizacion?

  4. Claudio Garófalo
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    Que estimulante leerte y y sentir cerca el aliento de las palabras . Cómo cuando no había móviles ni emails y llamábamos por teléfono desde la costa solo para sentir la presencia .- hola cómo estás ? Cómo está el tiempo ? .- bien acá llovio todos los días! Que importa los que nos dijéramos ! Pero nos decíamos y estábamos cerca. Estábamos juntos . El encierro acorta algunas distancias !

  5. Maximiliano Cesto
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    En estos tiempos de confinamiento y aislamiento social la filosofía aporta un eslabón humanístico que nunca debe renunciar todo aquel que desee un mañana distinto.

    Gracias maestro Jorge Eines por guiarnos en estos tiempos donde escucharte hace bien al alma y a nuestro arte.

    Mis abrazos..

  6. Natalia Villena
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    Hay jóvenes que no son adultos pero son ancianos, hay mayores que son adultos pero son jóvenes, hay soledades en la multitud, hay abrazos con multitudes en confinamientos, hay monólogos llenos de diálogos desde todas partes del mundo. A ver qué hacemos después de Cristo…

  7. gloria degiovanni
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    Muchas gracias maestro !!! Me llegó mucho, me quedo con esto,El silencio grita. Tampoco reprimo ciertas cosas. Y lloro a veces de impotencia, a veces de triteza , a veces de nostalgia.

  8. Pilar
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    He aquí la demostración de que, cuando confinan a un sabio , le están regalando alas para volar:

    Atiende al grito del silencio.
    Sabe muy bien qué es la dignidad porque siempre ha recorrido su camino (pagando todos sus peajes).
    Aunque no le permitan caminar, también sabe que el viaje a la profundidad del ser no necesita de aceras. Y viaja.
    Se reconoce como estúpido pensándose anciano joven. Porque bien sabemos quienes bien le conocemos, que nunca será anciano. Cada vez es más niño. Cada vez descubre más. Cada vez es más sabio.
    Cada pincelada aquí escrita es un regalo.

    Jorge Eines, es mi Maestro. No sólo me enseñó una disciplina artística, me forjó con tiempo, esfuerzo, amor y cincel. El amor generoso y responsable del que sabe que tiene en sus manos el futuro interior de una persona. Sólo un gran pensador puede hacerlo. Sólo un verdadero Maestro.

    Más que afortunada, eternamente agradecida 🌸 y siempre entusiasmada al leer y disfrutar al sabio pensador que tantos caminos me descubrió, y continúa descubriéndome.

    Pilar Bastardés

  9. Edgar Omar Moreno
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    Jorge querido: leerte, aprenderte, aprehenderte y sentirte a la distancia mi querido Maestro-Amigo, hace que las distancias sigan pareciendo cortas, no importa que tú estés en Madrid y yo en El Ajusco de México. Todo esto me lleva a querer resistir sanamente para volver a acercarnos, además de mantenernos unidos con la Técnica. De corazón a corazón.
    Edgar Omar
    #BesosAbrazosYPreviosQueCuran

  10. Fabiola Pavetto
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    Imaginación endógena que se proyecta creando entornos posibles, necesarios, como el aire que se respira. Necesario es crear, laburar. Ese olor a taller mecánico, a trabajo, a reparar una esperanza.

  11. Rita Terranova
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    Maestro querido! El primero! El de mis trece años. Qué felicidad estar cerca…Siempre! Fue tu cumpleaños el 17 de abril! Aleluya! Aleluya la vida! El Amor! La Familia! Mi Maestro! Y el Teatro! Hasta pronto!

  12. Sepu Sepúlveda
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    La adaptación nos enseña que si no podemos hablar sobre el proceso creativo, no podemos entender la necesidad de adaptar y, por lo tanto, quizás no entendamos el propio proceso de adaptación. Necesitamos saber por qué. Este confinamiento me hace pensar, al menos algo bueno tiene, o no.

  13. Equis.
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    ¿Qué sensación tendrá este tímido creador frente a su hoja en blanco? 

    ¿Lo invadirá el mismo vértigo que transmite al lector con sus palabras?

    La pausa como proximidad vincula a más de uno. Reconozco el momento, ya estuvimos aquí. 

    Ahora conmueve la muerte como acción amorosa. Mis ojos se ven envueltos en las lágrimas de quien observa y hace frente a la suspensión de una vida extraordinaria. 
La vida que sigue y está remando.



    Una hoja en blanco. 

    ¿Qué haré yo con ella?

    La mirada.

  14. Luz María Meza
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    Y las palabras resuenan no porque las gritas, las dices, las susurres o las escribas.
    Resuenan y retumban porque me tienen sentido, porque las siento. Porque aunque cuento varias de “confinamiento”, “ encierro” y“cadenas” todas hablan de la libertad de pensamiento aún. “Esas” palabras no pondrán candados a lo que somos y lo que construimos e inventamos, porque nadie más lo hará.
    Todos a lo lejos, en pequeños espacios movemos nuestros cuerpos escurridos por paredes y arrastrados por en metro cuadrado en el que creamos y creemos. ¿Necesitamos ser vistos para sabernos realidad?
    No solo el silencio grita. Nuestro cuerpo ahora da alaridos.
    Gracias querido Jorge por tanto y por todo. Luzma

  15. Joaquín Gómez
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    Leyéndote, Jorge, como siempre me re pregunto, me enfrento, me cuestiono… Pienso por qué no te hallé antes, por qué en mis años de Madrid no nos cruzó la vida? Ver monólogos online, querer traspasar la pantalla y ver qué había en el piso de la cocina de José. Había algo de Kafka, de Poe, recordé a Israfel… El confinamiento me sacude, reboto contra la puerta de mi casa, soy como un Hamlet del subdesarrollo, de un pueblo del que huí y que ahora me contiene. El 6 de mayo tb cumpliré años, algunos tendrán la excusa perfecta para no venir, otros lo lamentarán. Pienso en mi hermana varada en México, dice que está escribiendo sensaciones, pues nada, creo que esta situación ha corrido el velo de Maya del mundo. Escuchaba a teatristas argentinos, famosos ellos, idealizados por tontos críticos fabricantes de ilusiones frustradas, hablando de sus seguidores y sus clases online y contabilizando los me gustan de sus obras en youtube, (recordé cuando decías que no trabajamos para llenar salas) que el teatro cambió, que las plataformas cambiaron, no sé…. Espero que los paracaidistas de turno pasen de largo, cumpliré años, no sé cuantos, muchos, no quiero pensar, quiero hacer…. Recuerdo el mareo después de la escena con Rafi Gamba… Nunca sentí ese mareo en escena, ¿qué es la técnica? Hiperventila? Marea? Ahoga? Seduce? Qué es la técnica maestro? Qué me metió entre las fibras?

    • Rafi
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      Leo a Joaquin y sonrío tan grande. Recuerdo la escena y esa sensación de plenitud pocas veces la sentí. Cómo no creer!! Ah, la miércole. Qué ganas de un confinamiento de cuerpos presentes en sala de ensayo con esta humanidad acá presente.

  16. Martijn Kuiper
    | Responder

    Jorge, joven anciano !!! No te mueras por favor que aun no controlo la técnica !! Apenas nos estamos conociendo, por favor yo necesito otra vida, esto no es justo!! apenas germinó la semilla. Yo voy a fuego lento, primero porque soy medio tonto y segundo aprendí que así se cocina mejor. Me consuela que los lentos son los nuevos sabios, sabías? Me cambiaste la vida a fuego lento, qué mas, qué más?
    Quiero divertirme, y yo no me divierto a manos de un director con ideas espléndidos, no tengo alma de marioneta, para eso me dirijo yo.
    Ladran Sancho, señal que cabalgamos!

  17. Susana Inés Pérez
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    El amor, la muerte… el silencio. ¿Estarán relacionados? Creo, siento, intuyo que sí.
    Habla Alain Corbain en su ensayo titulado “Historia del silencio” de que “El silencio, muchas veces, es palabra… pero es palabra que compite con aquella que se prefiere oralmente. Ionesco afirmaba en su Diario en migajas que la palabra impide hablar al silencio; y Antonin Artaud sostenía que el alma de las cosas no está en las palabras”, y añadía algo aún mejor: “La lengua del alma es el silencio” y existe “el problema fundamental de traducir este lenguaje mediante palabras”. El silencio, en definitiva, como una palabra diferente. Escuchaba ayer a Ricardo Piglia hablar sobre los poetas como aquellos que usan la misma lengua que nosotros, pero de manera que no parece esa misma lengua. ¿Serán los poetas los que logren (o algunos ya lo habrán logrado) acariciar, mimar, rozar al menos, el silencio en todo su esplendor? ¿Podrá el actor ser una especie de poeta? Yo opino que sí.
    Me acuerdo de muchas cosas: cuando una vez mencionaste la paradoja “un silencio estruendoso” (así que supongo que tus reflexiones vienen de muy atrás); y también recuerdo que mencionaste en la fiesta de final de curso: “El arte suspende los tiempos de reloj y nos da un instante de eternidad”. ¿Acaso el teatro no es fugaz y eterno? ¿Acaso no juega con los tiempos?
    Recuerdo, por otro lado, con gran emoción, uno de los primeros pases en que empecé a sentir el olor de la charcutería; no llegué a respirarlo, pero lo sentí cerca. Y comprendí que mi trabajo como actriz era un trabajo de artesanía; tuve una profesora que comparaba escribir con tejer, y creo que eso, de alguna manera, puede llevarse al trabajo en escena. Me has regalado la paciencia, la posibilidad de crear mundos que no existen hasta que yo llego, la confianza de que ese mundo, ese personaje, van a salir a la luz (aunque aquella luz sea cegadora), el vértigo y la quietud de sentir tan deprisa y tan despacio a la vez. Seguimos adelante.

  18. Noam
    | Responder

    No se muere se persiste en el silencio, hasta el encuentro.

    Vienen tiempos raros, difíciles, no definidos pero el objetivo nos conduce, el entorno nos afina, la acción nos define, la palabra nos toca. Seguimos en la oscuridad, ante una pared, en la cocina o en un cuarto, efemiramente jugando para que sea eterno, nada ni nadie nos tiene que para vivir el arte.

    Ojala pase para ver another phase. Todo puede ser por chance de ver another stage.

    In realidad que más da si se sabe, by all means desire.

    Stop to watch a grain of sand in a dessert, and a drop of water in the rain.

    Infinity in a gaze and eternity in a smile.

    Those that put a horse enclosed in a bathroom, put art into question.

    Birds fly creating heaven and cars creating hell.

    Abrazo para el maestro y beso para amigo.

  19. Daniel
    | Responder

    Se habla de muerte, de encierro, de llanto, de silencio, y sin embargo cuánta vida rezuma este diario! Toda palabra que nace de la verdad del corazón inspira, sugiere y transforma a quien la lee o escucha. Algo así me ha pasado leyendo esta entrada “route 66″ así como los comentarios que ha generado.
    Estos días leo otro diario, en este caso de Kierkegaard, que me conecta con éste. El 1 de marzo de 1854 K. escribe:”la naturaleza humana aspira a la quietud, nihil beatum nisi quietum (no hay felicidad sino es en la quietud). Quietud y más quietud para poder enfrentarnos con los afanes finitos, para gozar de la vida de este mundo”. Estos días de tanto ruido mediático y tanta palabrería y mensajería desbordante anhelo sumergirme en la quietud y en el silencio donde el tiempo, el estar vivo y el encuentro con uno mismo adquieren su verdadero valor.
    Y también he sentido muchísimo la muerte de Marcos Mundstock. Les Luthiers entraron a formar parte del inconsciente colectivo de mi familia hace más de treinta años. Estos días he vuelto a varias de sus geniales creaciones y lo que me he reído. Sigue vivo.

  20. Pilar Puente
    | Responder

    El tiempo se desplaza, una sombra recortada permite el descenso. Un movimiento suave arrastra El Ahora hacia abajo; los miembros se desprenden, anónimas manos tantean las paredes de la caverna. Conoce de nuevo aunque sea una vez, conoce los bordes de lo desconocido porque en el aliento de lo perdido cada cosa ha trastocado su nombre.
    Respira de nuevo, camina a través de la masa de niebla hasta que un reflejo leve de luz te susurre una forma que ya no se reconoce; quizá un presentimiento, un signo anónimo encontrándose a sí mismo.

    “La palabra sin acción es vacía. La acción sin palabra es ciega. La palabra y la acción fuera del espíritu de la comunidad es la muerte”.

    -Nasa Pal Álvaro Ulcue Chocue-

  21. Rafi
    | Responder

    Mucho se mueve aqui dentro, en el encierro consumado en el propio cuerpo , el que aprieta el pecho o lo incendia.
    Esta crisis sanitaria puede volverse existencial si no hay hallazgo, si no se inventa algo allí donde antes no había nada. Y ahí aparece Eines, confirmando una y otra vez su generosidad y coherencia, eso es lo que lo hace maestro para mi.
    “Los cuerpos buscan la huella que la palabra expresa” se hace carne, se hace tiempo y espacio. Y acudo como si fuese un templo.
    “En tiempos de crisis el arte nos va a salvar”
    Desarmamos para armar, decías hoy en la virtualidad que nos mantiene aferrados a una esperanza. ¡Hay algo que descubrir!

    Gracias.

  22. Puppy Eines
    | Responder

    Te escribo,te cuento algo que estoy segura lo sabes te quiero mucho !!!!!
    Sos muy buena persona.
    Sos inteligente y muy querible.
    Hermano te felicito por ser como sos!!!!!y por tener la dicha que sos mi hermano.
    Puppy

  23. María Gainzarain
    | Responder

    Aquí estamos en el aquí y ahora de una caja de zapatos. El propio palpitar nos da el ritmo de la respiración. En medio de la estancia un colchón en el suelo y de rodillas el ser inicia el grito grimal que pondrá en orden todo lo vivido. No hay rendija donde poder escapar pero la luz se filtra e ilumina aquí y ahora….

  24. María Gainzarain
    | Responder

    Aquí estamos en el aquí y ahora de una caja de zapatos. El propio palpitar nos da el ritmo de la respiración. En medio de la estancia un colchón en el suelo y de rodillas el ser inicia el grito grimal que pondrá en orden todo lo vivido. No hay rendija donde poder escapar pero la luz se filtra e ilumina el aquí y ahora….Ay esa libertad hacia dentro..

  25. Joaquín Gómez
    | Responder

    Qué bello leerlos a todos, que bello lo que se produce usando un tejido no para de crecer entre las posibilidades inimaginadas y que están, son otra cosa, se transforman, ramas que se tocan si no las tocas… Que bello sería meterse una bala en el corazón decía Heinrich von Kleist en una Europa convulsa, qué bello sería abrazarlos a todos digo yo en este mundo que no volverá a ser el que fue.

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