El Tiempo Encontrado. Diario cuarenta y cuatro.

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Martes 30 de octubre.  Lejos. Muy lejos. ¿De dónde?  Gracias Claudio Magris.

Miércoles 31 octubre. México.  Paseo de la Reforma. Enrique me lustra los zapatos y me cuenta su vida. Chapultepec me ofrece 500 años de un árbol y yo imagino Tenochtitlan como laguna y no como zócalo. Se ve que hace 500 años Dios no tenia que dirigir el tráfico y hacia cosas más interesantes.

Martain. Algo nos convoca. Una vieja fidelidad se actualiza. Nunca dejo de saber que el ha sido y será Ricardo III. Yo no dejo de creer en él. No dejo de agradecerle que sea un actor de los que me gustan.

Jueves 1 de noviembre. Seminario. Una escalera muy angosta. Mas amplia es la mirada de los alumnos que me esperan. Dar clase. Un miedo que me gusta. No puedo escaparme, voy a seguir dando pensamiento y palabra a pesar de todo.

Viernes 2 de noviembre. ¿Porque otro Seminario? El arte del actor como testimonio y resistencia. Para los mas generosos, solidarios y sensibles. Pero también para mezquinos y mediocres.

Jorge Sandoval. Me mira y le creo. Pone Adiós Nonino y ya sé que será mi amigo. Quizás no me equivoque.

Domingo 4 de noviembre. Cuando haces una pausa en una máquina, presionas un botón y se detiene. Cuando hace una pausa un actor es cuando algo comienza.

Teotihuacan. Con Carla  y Ernesto. El imperio no contrataca. Sin embargo, lo veo por todos lados. Incluso en el discurso de mis amigos. Hoy soy Moctezuma.

Lunes 5 de noviembre. ENAT. Todos profesores de actuación. Contra quien peleo. Algo me atrapa y me expulsa. Un saber difícil de distribuir. Será que no tengo ninguna riqueza. Un alumno sí. Escuchaba. Muy comprometido con mi relato. Me da su comida. Me entrega aquello que era para el y me exige que lo reciba. Lo acepto. Como en el hotel y lloro.

Martes 6 de noviembre. Luz pone Luz y testigos y tantas ganas que su personaje flota por encima de ella y aterriza. Flota y regresa. Aunque se vaya por la ventana regresa. Allí donde la espera Paloma algo empieza. Voló. Sin anticipar porque manda la acción. ¿Dónde lo aprendió? ¿Dónde está el profesor gordo estúpido y equivocado?

Miércoles 7 de noviembre. Siempre Goyo. 1979. Aquí cuando era DF empezó Baruj Spinoza. El me lo presentó. “El hombre libre busca apartar lo que se opone al conocimiento: Odio. Ira. Envidia. Burla. Soberbia”

Jueves 8 de noviembre. De Uber en Uber y esto es así. En esta ciudad nadie va a ningún lado caminando. CITRU. Arturo Ruiz. La Feria del Libro Teatral. Soy Maestro, pero no de Clases Magistrales. El ruido no me deja pensar.

Como es habitual, Gedisa esta y también no está. Hay muchas Gedisas en cada uno de mis libros. A veces me toca la buena y a veces la no tan buena.

Viernes 9 de noviembre. Repetir para no Repetir. Ernesto Anaya dice el Filósofo de la Técnica. Me gusta tanto que lo diga como saber que no lo soy.

Me hablan de Jorge Valdano. No puedo responder. El se escurre entro los pliegues de su prestigio. Aparece y desaparece y hay preguntas que nunca podré hacerle. A pesar de todo hay algo inmarcesible. Borges tiene razón.

Sábado 10 de noviembre. Llueve en Buenos Aires. Boca y River ahogan la pasión. La pasión flota. Nunca se ahoga. Renace. ¿Y la gente que no tiene para comer? ¿Come futbol?

Chejov. Tío Vania. Janneth, la mujer de Monterrey y Mileth. Si y no del comienzo al final. En la cuerda floja todo el tiempo. Casi un milagro. Los rayos de sol que entran en Lima por una ventana y se expanden hasta aquí. Mares negros en los ojos. Se diluyen. Se expanden. Se van. Raros y vacilantes. Personajes de los paraísos perdidos. Muy lejos. ¿De dónde? Otra vez Magris.

Domingo 11 de noviembre. CUT. UNAM. Otro Espinosa. Mario. “Quería escucharte” Así lo hace. Me aguanta ocho horas y en muchos momentos yo hablo para él.

Aeropuerto. Una y otra vez deseamos creer en que podrá haber continuidad de lo que hemos hecho durante diez días. Una estructura que copia la escuela de Madrid puede ser un buen intento. Debemos intentarlo.

Lunes 12 de noviembre. Luciana Silveira. “Me presentaste con una parte de mí, eso y no otra cosa para mí es un maestro.”

Martes 12 de noviembre. Me acuerdo de Irene. Tiene su pradera. Me acuerdo de Irina. Va detrás y la alcanza con técnica y respeto. México.

José Camacho. José Luis Espinoza. Los relámpagos de agosto. Jorge Ibargüengoitia.

Jueves 14 de noviembre. Animales empapados con sueño. Cansancio y hambre.

 

 

5 Comentarios

  1. Cecilia
    | Responder

    Una palomita a la boca y otra y otra; y me encuentro en el tiempo encontrado… y lloro en medio del ruido de una pausa de cinco minutos…
    Abrazos ¡Maestro!

  2. Eduardo cossavella
    | Responder

    Grato leerte como siempre. Abrazo.

  3. Irina
    | Responder

    Cuando te escuché pensé; pocos maestros quieren favorecer , enseñar y amar a los alumnos.
    Y creo que al amar el arte , amas a quien tienes cerca ligado igual que tú a este sino…Así que te escuché con ganas y te entendí , porque ya había soñado mucho tiempo atrás con un Maestro como tú… era por ley, nos lo merecíamos. Muchas gracias por aparecer.

  4. luciana
    | Responder

    El 5 de noviembre mi maestro lloró (después de comer ).
    Trato de recordar en dónde pude haber estado yo.

  5. Vilma Restrepo Gil
    | Responder

    Claro que si. Una vez mas. Claro que si.

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