El Tiempo Encontrado. Diario cincuenta y uno.

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Sábado 23 de marzo. Los olores siempre los olores desde que bajo del avión. Las palabras que tienen melodía argentina cuando la tarde oscurece todo y yo me nutro de una melancolía que conozco y necesito. Tengo la urgencia de estar aquí.

Lunes 25 de marzo. Voy a Liniers. No al cementerio. No a ver Independiente contra Vélez. Voy a ensayar Dile a la Luna que Venga en la casa de la cultura de Carlos Nieto que nos obsequia una semana para que venga la luna. ¿Vendrá…?

Martes 26 de marzo. Va viniendo.

Miércoles 27 de marzo. El Trinche en el CCC. Ensayo para seguir construyendo. Reaparece un sentido perdido en la pulcritud de la ira española. Hubo chirrido contra el texto ya instalado y eso me impulsa a seguir abriendo.

El Malestar en la Cultura, pero en el fútbol. La libertad de jugar en serio es la gran sensación reprimida por la civilización.

Jueves 28 de marzo. Ahora sí. Dile a la Luna que Venga.  Una pareja argentina va de Extremadura a Cataluña y yo voy con ellos.

Viernes 29 de marzo. Regreso al diario hoy. Lo anterior fue retrospectivo. Los ensayos me instalan en otra escritura. La palabra quiere ser acción y yo la dejo. Esta semana la sigo con una rara convicción de jugador empedernido que se niega a abandonarme.

En algún lugar de Buenos Aires alguien pisa un palito y en vez de caerse, crece y crece y crece.

Sábado 30 de marzo. Me pregunta Pipi, la Borras. La hija del hombre de Alfonsín.  ¿Cómo se cuándo publicas el diario para poder leerlo?  Y entonces, yo ahora, estoy escribiendo esto para ella.

Domingo 31 de marzo. Me voy a Santa Fe. Octavio. Nidia. Camilo. Esa ciudad que me nutre y me impulsa. Todo eso es Shakespeare y es Coriolano y me gusta. Me gusta.

Viaje a Santa Fe. Una vez más en este trayecto me atraviesa un dolor. La fractura del tobillo de Carmita en el Teatro Principal de Santiago de Compostela hace 5 años.

Martes 2 de marzo. Coriolano germina. Un equipo que entiende y trabaja. Eso de que todos juntos somos mejor que cada uno se asimila bien. En Dile a la Luna que Venga, hay trabajos, pero no hay equipo. Gente interesante por sí mismo que no integra una totalidad. Cada uno es. Todos juntos no somos. Distancias reales enormes en kilómetros y grandes cercanías cuando ensayamos. El más lejano soy yo, pero este es el diseño. Hemos sido muy castigados por lo de fuera en nuestro proceso.  La inercia de la piedra que baja nos llevara hacia un estreno. Ya no se puede detener. Habrá que ver si nos salvamos de la gran debilidad que a ratos nos envuelve. Trabajare para conseguirlo. Lo deseo.

La ansiedad me malogra. Me hace impotente y eso lo sé y a veces se vuelve narcisismo y justo ahí no me soporto. Hace tiempo que comparto estupideces y silencio. Y hay que seguir aprendiendo.

Miércoles 3 de marzo. Jimena es buena y quiere. No sabe y no puede. Justifica lo que no resuelve. Explica muy bien porque no salen las cosas. Aprenderá. Con dolor como siempre. Claudio y Lucas dan sentido. Yo consigo transitar sin molestar demasiado.

CCC. Dubatti. Juano. Una casa que me deja trabajar.

Jueves 4 de marzo. Hola Carmita. Hola Camila, Hola Luca. Hola Viole. ¿Quién es Julia? Ni la veo ni la siento. ¿Quién es? Un amiga de Camila. Mas que suficiente.

Viernes 5 de marzo. Estrenamos El Trinche. Víctor Hugo Morales llega media hora tarde y yo hago malabarismo con lo que tengo para esperarlo. ¿Por qué? Expreso mi afecto.

Sancho Panza y el Trinche. No someterse a la prueba heroica de ser famoso, sino entregarse al goce del yo. La locura es protagonizar su gran historia.

Creo que no soy nada más que una clase. Un ensayo o un libro. No se si puedo o quiero ser otra cosa. Amante titubeante y tímido. Padre casi ausente y a veces temido. Mis valores son demasiado parecidos a los de Kafka. Pero él fue y será Kafka.

Una verdad sartreana. La pluma me va llevando por caminos imprevisibles arrastrando mi mano por las palabras como si yo fuera su esclavo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3 Comentarios

  1. Fernando Garcia Cuevas
    | Responder

    Hilvanando lo que se puede. Lo demás es la anécdota del vivir.

  2. Carlos Nieto
    | Responder

    Ha sido agradable, y a momentos enternecedor, haberte acompañado a través del relato del diario, por esos tiempos y espacios tan caros al sentimiento de quienes, igual que tu, fuimos “expulsados del paraíso” por el pecado de soñar un mundo mejor.
    Me complace saberte recuperando, a pesar de todo, olores y sensaciones de entonces.

    Solo una corrección, por si continúas escribiendo y compartiendo tus vivencias; después de tu regreso de Santa Fe, es decir en los prolegómenos de Coroliano, el mes en curso es Abril.
    Un abrazo.

  3. Noam
    | Responder

    Reflejos del sol en la alas de un pájaro me hace sonreír.

    Se esta acompañado cuando uno esta solo…

    Abrazo maestro

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