El Tiempo Encontrado. Diario cincuenta y dos.

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Lunes 8 de abril. En la Escuela de Espectadores de Dubatti. Amistades de tantos años y cada vez más bastones para bajar escaleras. Da lo mismo. La imaginación sube por los recorridos que las propuestas de Dubatti señalan. Gente de Teatro. No importa la edad.

Martes 10 de abril. Tiempo de Coriolano. Mal dormido. Trotamundos de Flecha Bus voy buscando esa palabra que Shakespeare me presta como promesa de acción y me encuentro con Roberto Schneider y una sólida complicidad de hombre del Arte.

Miércoles 11 de abril. Marechal era Adán Buenosayres y una charla que alguna vez tuvimos interpelados ambos por González Tuñón y ahora es una sala de Teatro Municipal en Santa Fe que sabe a mi gente de Santa Fe y a mi madre y a la peletería de mis abuelos y acabara sabiendo a ese Coriolano que va atravesando mis fronteras del espíritu con una velocidad inesperada.

Jueves 12 de abril. Quien entiende la acción `puede crear. Quien no asume la acción como baluarte técnico ha renunciado a crear.

Miércoles 17 de abril.  Ni cena ni una mierda. Mis amigos. Una extraño aquelarre de incertidumbres y valores de los buenos. Carmita y Camila llegan desde tan lejos y me alimentan desde tan cerca. Me miran. Quiero su mirada.

Jueves 18 de abril. 70 años. Los inicios de una escritura adolescente. Algo de eso debería intentar.

Sábado 20 de abril. Proyecto 70. Escapar a la inmediatez de lo tecno. Recuperar la caricia sobre la palabra escrita para ser leída y no la palabra dicha para ser escuchada.

Pasa el tiempo y nunca he visto un escultor mejor. El tiempo.

Martes 23 de abril. Una fantasía. Que el poder de la técnica nos diera el poder de cambiar cosas en la realidad teatral hispanoamericana.

Jueves 25 de abril. Ha llegado el momento de profesionalizar los procesos creadores. Sigo ensayando. Sigo dando clases. Sigo escribiendo.

Viernes 26 de abril. Gualeguaychú. Joaquín. Ayer una clase magistral para reivindicar el desafío de ser pequeños y poder saberse creador.

Hoy, en un Teatro con historia, un técnico que se llama Miguel defiende su pertenencia a un espacio. Lo escucho y le pido más. Nosotros en un rato le diremos a la luna que venga y alguien en este paraíso de sensibilidades perdidas y recuperadas, algo recibirá. Quizás.

Un espectador. Coloquio posterior.  “No estoy de acuerdo con la ideología que se expresa a favor del aborto, pero me ha gustado mucho lo que he visto. Los actores me han trasmitido todo. Usted señor dirige muy bien.”

Lunes 29 de abril. .  Una palabra dicha y escrita. No es una acusación. Algún libro quedara y vendrán tiempos para creer que es posible e incluso rentable.

Jueves 2 de mayo. Nora. Casa de muñecas. Hablan y hablan y hablan. Un actor trabaja. Jorge Suarez. Al final le dan un micrófono a Mirtha Legrand y sigue hablando desde su butaca. Me avergüenzo.

Lunes 6 de mayo. El Encuentro Futbol Arte en el Astral. El Nene Panno eligió bien y fuimos todo palabra y todo pelota y hasta a mí me pareció que era factible no desear más. Desear mejor.

Martes 7 de mayo. Nietzsche. Parece escrito con el lenguaje y las acciones del deshielo. Un espectáculo lleno de petulancia, desasosiego y contradicción. Alguna vez podre con todo eso.

Viernes 9 de mayo. Dile a la luna que venga. El amor al ensayo como método catártico. Una dicha molecular que me envuelve.

Las luces iluminan la espera. No se ya lo que espero, pero los estrenos no me estimulan ni me suponen algo más que algo más. Una manera de entender mi trabajo y convertirlo en un síntoma efectivo para vivir entretenido.

Un alumno peleando para vencer sus resistencias y ganarle al sin sentido me instala en un goce pequeño y diferente. Me gusta más la pequeñez de las clases que la grandeza de los estrenos. Estoy cansado de estrenar, pero sigo deseando estar con un alumno.

Domingo 12 de mayo. Florencia y Pablo. Los actores. No hay luna que venga si ellos no lo deciden. Tengo adicción a esa dependencia. Es lo que deseo.

Un gesto perdido. Algo que se irá para siempre. Como el desplazamiento de una prenda intima que revela un placer fugaz. Algo que muere.

Lunes 13 de mayo. No hay certezas. Se acabaron del todo.

Radio La Tribu. Oliboni. Gatica. Adrián Ghio. Todo junto y apretado como una melancolía encargada a medida.

Martes 14 de mayo. Argentina. Un país con capacidades especiales. Lo hacen tan mal porque esa es la especialidad. Aun así, sigue y sigue y seguirá. Haciéndolo mal para sobrevivir.

Miércoles 15 de mayo. Y entonces el amigo, ese de la infancia que una y otra vez nos prometía el pacto eterno, yo iba del tercer piso al segundo y  regresa ahora como eterno retorno como diría el filosofo de los martillazos. Tengo su mirada de antaño, pero sus palabras de hoy son mejores.

Me escribe Noam. Que no es Chomsky, pero es. Noam que va sabiendo aterrizar y despegar como si pudiera nacer para el Arte una mañana y otra también.

Viernes 17 de mayo. La Abadía. Santa Fe.  La fe de hacer lo que hay que hacer.

Sábado 18 de mayo.  Otra vez el Coriolano diciéndome cosas al oído.

Miércoles 22 de mayo. Los espectadores. Exhibir para ellos. Una actriz y un actor que aman lo que hacen. Un publico que ocurra lo que ocurra se pondrá de pie para aplaudir un mismo número de veces en todas las temporadas mas allá de la calidad de lo que observan.

Jueves 23 de mayo. No es displicencia es mirar desde la frente.

Viernes 24 de mayo. Me voy. Una vez mas me voy. En fin…Pichuco tenía razón. Si nunca me he ido.

 

 

7 Comentarios

  1. Fernando Garcia Cuevas
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    Siempre recibiendo. Casi es una necesidad.

  2. Noam
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    El espacio recorre la existencia que quiere frenar el deseo del cuerpo,
    abalearse de los años, sabiendo que TODO, todo puede crearse cierto.

    Llegando la oportunidad de soñar con alma, cuerpos por abigarrar! Ya roto!! Rotar, rotar!!!
    No cabeza, no texto, …..sí tú!!…tú,tú… texto!!!!… abellacada palabra se joderá por no poder limitar.

    Casi como abjurar, abandonar para superar…con ella… la palabra, cuerpo es palabra, palabra en el cuerpo…acariciar sin acariciar, besar sin besar, pegar sin pegar…hasta el fin…matar sin matar.

    Una vez que se toca el norte, en la ablución comienza el viaje,
    la embarcación mira a dos aves jugando con mar y aire, un paisaje.

    Abrazo…beso…de ida y de vuelta.

    Por encima del afecto y cariño.

    Noam

  3. María Gainzarain
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    Permitirme la exaltación de momentos fugaces, felices o no..Y el empecinamiento de dar coherencia a una vida, que en sí misma es un instante, y abandonarme al desorden cómo la más íntima de las realidades…Y soñar, siempre soñar

  4. Daniel
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    Bienvenido a tu casa Jorge, desde este viaje cíclico interminable en el que te has embarcado entre este y el otro lado del charco. Un eterno retorno generador de un horizonte de sentido que afronte el nihilismo reactivo imperante y que permita afirmar lo que acontece, sea gozo, sufrimiento, alegría o llanto, esto es, la vida.

    “Un alumno peleando para vencer sus resistencias y ganarle al sin sentido me instala en un goce pequeño y diferente.”
    Vas a poder gozar muuucho en tu regreso porque las resistencias y el sinsentido nos asedian y la pelea se libra… cada día.
    En el campo de batalla nos encontraremos.

  5. Arnoldo
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    Sigo subiendo como entonces al 3°piso. Ahora peinando canas(pocas). No cambié la mirada va de suyo. Las palabras fueron madurando solas. No hacen falta mas pactos tenemos todo puesto sobre la mesa. Nos queda caminar juntos de la mano hasta que las velas ardan. Brindo por lo que está por venir. Abrazo

  6. Noam
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    Estimada distopía del trabajo:

    En el abocamiento de los actores donde se abrogue el juego, abocarse por abocarse llegando un encuentro abromado.

    Pasan los minutos llenos de absceso para que llegue el otro y diga abstemio.

    YA!! Acaecer el acabamiento. YA!! Hasta que no limpies tu cuarto no sales!!

  7. La Voter
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    Transformar lo humano.

    Transformarlo en arte y en humanidad.
    Integrarlo al bagaje de la poética.
    Mi poética.

    El otro día La Portillo dijo verdades que aún emocionan mi alma.

    ¿Estoy fuera?
    ¿Estoy dentro?

    Encontrar la belleza del error.

    El maestro alivia mi corazón.

    Transito el territorio de nuevas preguntas y posibilidades.

    No es un síndrome. Era una invitación.

    Siempre digo que los tendría, debería y etc., No existen.

    Soy como el espectador del Coloquio posterior. “Los actores me han trasmitido todo. Usted señor dirige muy bien.”

    ¡Gracias, Maestro Jorge!

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